domingo, 23 de noviembre de 2014

La ratita presumida desde otro punto de vista


  

         La  ratita presumida.

Ella llegó con sus andares de bailarina;el tendero,mi padre,estaba ocupado,y me dijo:
-Ratón de dulce voz,atiende tú,por favor.
Lentamente y con la cabeza baja me dirigí al mostrador y ella de repente casi gritó:
-¡Buenos días!¿Me da un trozo de su mejor cinta roja por favor?
Rápidamente le ofrecí una de las cintas más rojas del continente; mi padre la guardaba en un baúl bajo llave,enrollada en una dura manta para protegerla; y en un susurro  le dije:
-Esta cinta es muy cara.
Entonces sacó una brillante y grande moneda de oro; mi padre en un segundo llegó y realizó el intercambio. Tras ella irse con la más brillante de las telas mi padre  gritó de felicidad cogiendo la moneda con gran cariño:
-¡Hijo,esto hay que celebrarlo!
Pero yo no podía sacarme de la cabeza a aquella ratita,a la que todos llamaban “la ratita presumida”.
Al día siguiente,estando mi padre maravillado con su moneda,me fui sabiendo que no se daría cuenta.Y llegué a la casa de la ratita,ella estaba en su balcón con su nuevo lazo rojo;en eso,apareció el gallo y le dijo:
-Ratita,ratita tú que eres tan bonita,¿te quieres casar conmigo?
Ella respondió:
-No sé,no sé,¿tú por las noches qué ruido haces?
-Quíquiriqui
Y ella le rechazó,como al perro y al cerdo,que les pasó lo mismo.Fue un alivio;pero,llegó el gato,y con su voz más dulce la sedujo.Esta historia realmente no termina con vivieron felices y comieron perdices,más bien se comieron ratones porque el gato se comió a la ratita.
Pero entonces yo la rescaté, para ello le cante al gato una nana con mi dulce voz y le dejé dormido casi inconsciente;no podía abrirle la tripa,por lo que me metí por su boca;una vez dentro encontré a la ratita dormida flotando sobre un líquido asqueroso y que olía a muerto; en un momento la saqué de allí.
Veinte años después el gato sigue encarcelado;y la ratita y yo estamos casados y tenemos mil veintiún hijos e hijas que recorren todo el mundo; yo,soy un famoso cantante y mi mujer es la mejor diseñadora de moda.
Aunque la rutina del día a día es igual;nos levantamos,lavamos y vestimos. Ella se encarga de los bebés y vigila que la niñera robot trabaje bien; desayunamos y cada un se va en su quesocoche volador.

Y...colorín colorado,este cuento se ha acabado.

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